viernes, 9 de julio de 2010

FARIÑAS Y MACONDO

Ernesto Pérez Castillo

El reciente anuncio del gobierno cubano sobre la pronta liberación de los mercenarios encarcelados desde 2003 ha puesto alas a quienes no tienen pies, cuando además el suelo se les ha movido de lugar.
En medio de su desorientación, lo más ridículo del asunto es que Fariñas y el coro de enanos que le acompañan creen haber ganado una pelea que en verdad nunca existió.
Como peones que son, celebran y reclaman para sí una victoria que no les pertenece, ante el temor de que a la vuelta de la esquina sus amos les den el contenazo.
Por lo pronto se sabe que Fariñas, sorprendido por la noticia, se quejaba que la iglesia no le había comunicado nada oficialmente. El pobre, aun está a la espera de la llamada que nunca se producirá.
De ahí que en su “Nota Informativa” alertara que solo estaba deteniendo su huelga de hambre por un período de cuatro meses. Ese es el lapso que él mismo se ha dado para encontrar otra razón para volver a las andadas. Teniendo en cuenta que ese plazo se cuenta desde el 7 de julio, se puede augurar desde ya que su próxima huelga comenzará ni más ni menos que el 7 de noviembre, en saludo a la gran revolución socialista de los bolcheviques en Rusia.
Y eso es lo que sería de esperar, pues ya se sabe que alguien como él –que acumula sobre sí el record de más de una veintena de huelguitas–, por macondiano que parezca, se gana la comida haciendo huelgas de hambre.

2 comentarios:

Charlene Dilla dijo...

Ay Ernesto, la verdad es que yo no tengo las cosas tan claras

Anónimo dijo...

bueno, no creas, charlene, las cosas nunca son claras del todo, pero si alguna luz hay en todo esto es que el gobierno norteamericano nunca ha querido a esta islita para bien... y todo lo que haga relacionado con ella (desde que se metio en la guerra de independencia cuando lo convino y en la forma que le convino) es persiguiendo algo que nunca sera el bien o la felicidad de los cubanos. y son ellos, eso es innegable, quienes financian a gran parte de la supuesta oposición. eso, al menos, si esta claro. creo.
ernesto