jueves, 15 de octubre de 2009

LA CABEZA HUECA DE LOS ELEFANTES Por Ernesto Pérez Castillo


Los elefantes tienen una cabeza enorme, tan grande, que los huesos de sus cráneos necesitan estar llenos de aire, y para eso los huesos de sus cráneos son huecos, de lo contrario les pesaría tanto la testa que ni un solo elefanto, ni ninguna elefanta en este mundo llevaría la cabeza levantada. Se arrastrarían, vivirían y morirían a ras del suelo.
Y este elefanto piensa en ello, piensa que mejor aun sería tener hueco el corazón, pura cáscara vana. Anhela tener hueco el corazón, vaciárselo, dejarlo como una casa abandona, vacía, sin muebles, una casa sin ruidos ni nadie que la habite ni nadie que la quiera habitar.
Quizá así podría salir con el corazón libre de todo peso, ligero, y en alto. Quizá así no le pesaría tanto el corazón. Un corazón lleno de aire, eso quiere, solo aire, de ser posible, solo el aire fresco del amanecer, cuando aun no sale el sol, y en lo alto la luna ya es un trazo que se va.

4 comentarios:

Mara Jiménez dijo...

Elefanto: quizás los pesos de tu corazón son los que te aferran a la tierra. A lo mejor son los que impiden que salgas volando y te pierdas en la cósmica irrealidad del espacio. Acuna tus pesos, no te vayas flotando.

Ernesto dijo...

salir volando... esas nubes tan altas...

Patricia G. K. dijo...

a veces es bueno llenar nuestro corazon de aire y perderse en orbita, asi al menos por un momento estare solo conmigo misma, y a veces sola sin mi...

por cierto, me encanta elefanto jajaja, aunque amanda es un hipopotamo :)

Ernesto Perez Castillo dijo...

no, que amanda es bonita... lagartija, sí, pero bonita...